Cómo lograr tus Propósitos de Año Nuevo

gato-y-pesasAunque aún quedan unos días de estar algo dispersos, con prisas, de compras, atascos, comidas y familia, poco a poco vamos recuperando la normalidad y volviendo a nuestro día a día.
Volvemos a nuestra realidad y, en muchos casos, lo hacemos con la mochila cargada de buenos propósitos e intenciones de mejorar.
Queremos perder peso, dejar de fumar, aprender un idioma, mejorar nuestra formación o incluso nuestra relación de pareja…

Pero… ¿cuántas veces esos buenos propósitos se nos han olvidado antes de llegar febrero? ¿Cuántas veces vemos cómo esa ilusión y energía que nos llena en Año Nuevo se va diluyendo como un azucarillo con el paso de los días?
¿Qué nos pasa? ¿Es que no queremos conseguir lo que nos hemos propuesto? Claro que sí, pero muchas veces no sabemos qué tenemos que hacer para que esa ilusión se transforme en resultados.

En este primer post del 2017, quiero mandaros toda la energía del mundo y un par de ideas muy sencillitas para intentar que esos propósitos, esos sueños y objetivos, sean más que meras ilusiones que después nos hacen sentir mal, por no habernos acercado siquiera.

Quiero animaros a que hagamos un pequeño ejercicio de reflexión que nos muestre las claves que nos van a ayudar a mejorar nuestra vida.

Tranquilos, no pido que hagáis nada complicado ni difícil de hacer, pero no olvidemos que pequeñas modificaciones sostenidas en el tiempo, provocan grandes variaciones. Si vas de Lisboa a Nueva York y varías tu trayectoria en tan solo un grado cada 100 kilómetros ¿dónde acabas?

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Así que, como decían New Kids on the block… “STEP BY STEP”.  Ve paso a paso, sé constante y persevera.
Además, si el resultado de cambiar pequeños hábitos es que conseguimos una vida mejor, no es mal resultado ¿Verdad? Incluso aunque no sea perfecta.

Pues vamos a ello 😉

1) Lo primero, recalcar que el secreto para conseguir cosas está en la acción.
Da igual que tengamos el mejor propósito imaginable, da igual que sea el más completo y ambicioso o el más sencillo… Si no hacemos cosas NO LO VAMOS A CONSEGUIR.
Una pequeña acción es mejor que el mejor de los planes.
No podemos quedarnos en una declaración de intenciones, tenemos que ponernos a ello y hacer cosas.

2) Así pues, preguntémonos… ¿Qué quiero conseguir? 
¿Qué me llevaría a estar mejor, más feliz, más completo? Olvídate de lo que “tienes que hacer” y concéntrate en lo que quieres de verdad.
No lo que quiere otra persona sino lo que quieres TÚ. ¿Qué te mueve? ¿Qué resultado te gustaría obtener?

Y una cosa fundamental: ¿Por qué? ¿qué te aportaría? ¿cómo te sentirías si lo consiguieras? ¿qué va a implicar en otras áreas y a otras personas de tu vida?
Piensa en eso (aunque te parezca una tontería) porque tener claras tus razones y sentirlas como reales, te ayudará en los momentos de desánimo (y sin duda los habrá, tenlo claro)

3) Otra de las cosas que no pueden faltar es el Cómo.
Ahora que tenemos claro nuestro resultado a conseguir, veamos cómo lo vamos a hacer.
¿Qué pasos vas a seguir? ¿qué vas a necesitar? ¿a quién le vas a pedir ayuda?

Y se realistas, ten paciencia y no trates de pasar de 0 a 100 en un abrir y cerrar de ojos.

esqueleto-fumandoSi llevo 30 años fumando un paquete al día, es muy probable que no deje de fumar si corto con el tabaco de un día a otro.
Quien sea capaz y quiera hacerlo así, perfecto, pero sé consciente de que eso supone un esfuerzo que quizás no te compense. Hay pasos intermedios no tan radicales que me llevan al mismo resultado.

Elige tu modo, traza tu camino y busca el equilibrio entre lo que tienes que invertir y lo que quieres conseguir. Cuando digo invertir, hablo de dinero, de energía, esfuerzo y, por supuesto, de tiempo.
No olvidemos que las cosas no se consiguen estilo “embrujada” simplemente moviendo la nariz… Siempre tenemos que invertir algo, siempre hay un precio en un sentido o en otro aunque no sea en dinero. Sé coherente y ten claro qué te compensa para llegar a tu objetivo.

4) Y márcate referencias en ese camino.
Ponte puntos que te vayan indicando que vas en la dirección adecuada. Si quieres ir de Madrid a La Coruña y pasas por San Rafael,  Medina del Campo y Benavente, sabes que vas bien. Si llegas a Toledo, revisa tu ruta.

En la vida y en la empresa es igual. Hay que marcarse puntos de control, indicadores, hitos, señales… Y hay que hacer seguimientos (pequeños controles) para ver cómo vas, analizar las acciones y los resultados.
Estos controles intermedios SON FUNDAMENTALES… Ya lo decía Aristóteles “si no mido, no avanzo”.
Es la única manera de saber si vamos en la dirección correcta y de que nuestros esfuerzos se mantengan el tiempo necesario. Al final, no olvides que no saber cómo vas, desmotiva más que saber que vas mal.

Tenemos que pensar en nuestros pequeños objetivos y pequeños pasos. Si mi objetivo es bajar peso y he seguido mi plan de entrenamiento, puede ser en una semana no haya bajado ni un kilo. ¡¡¡No te desanimes!!! Eso puede ser por muchos factores. Analízalo, ajusta el plan y sigue. Pero sobretodo, ten claro que SÍ has hecho cosas y has conseguido resultados.
No los que querías, pero son resultados. Ahora toca ajustarlo, eso es todo.
Además, si no has perdido de vista tu objetivo, seguro que estarás más cerca.

Y tras este “tocho”… RESUMIMOS:

Si queremos que nuestros propósitos, nuestros objetivos y nuestras metas sean una realidad, debemos:
–         Tener clara la dirección. Saber cuál es nuestro objetivo, qué resultado queremos. Y PREGUNTARNOS POR QUÉ. Date un motivo, una emoción, un sentido para ti. Será más fácil que no abandones.
–         Ponte en movimiento. HACER COSAS es la base de todo.
–         PERSEVERA, persevera y persevera. Date tiempo, sigue, no abandones.
–         Traza un plan (ambicioso pero realista), marca unos indicadores y establece los momentos de seguimiento, análisis y ajuste. Comprueba cómo vas, optimiza tus acciones y sigue adelante.
–         Y una última cosa… Cuando consigas un resultado (por pequeño que sea) CELÉBRALO. Sé consciente de tus pequeños éxitos, valóralos y úsalos como base para logros futuros.

CONSIGAMOS QUE ESTE AÑO SEA NUESTRO AÑO.
HAGAMOS QUE, ESTA VEZ, NUESTROS PROPÓSITOS SÍ SE CONVIERTAN EN REALIDAD.

MUY FELIZ 2017 ¡Hagamos que este año sea inolvidable!
Yo estoy convencido… ¿te unes?

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