¿Falta de Compromiso de los Empleados?

Acabo de leer en una publicación de RR.HH. unos datos que me han dejado sorprendido. Creo que no es nada nuevo que uno de los problemas con los que se encuentran los directores y mandos de las empresas sea la implicación, motivación y el compromiso de los empleados. Esto es algo lógico y en lo que, además, se está invirtiendo mucho dinero desde hace tiempo porque está claro que la inversión merece la pena y hay un alto retorno de la inversión.Implicar empleados

Lo que me ha sorprendido es ver los porcentajes de un estudio reciente. Por ejemplo: que un 87% de los responsables están preocupados por la falta de compromiso de sus empleados y que sólo el 7% de los responsables de recursos humanos creen tener un adecuado programa de medición, impulso y mejora del compromiso de los trabajadores.

Es decir… Me preocupa que mi gente no se comprometa, pero no hago nada para mejorarlo, ni tengo un programa para medirlo ni impulsarlo…

¿¿¿??? No lo entiendo.

Esto es como si vas conduciendo hacia una pared, sabes que vas a chocar, te angustias por ello, pero ni frenas ni giras el volante… ¿Es que esperas que la pared se quite sola? Sinceramente, no creo que lo haga ;-)

Y con las personas es lo mismo.

Escribía en posts anteriores en una de las empresas con las que colaboro de lo importante que es tener esa “chispa” a la hora de hacer las cosas, de no conformarse con “cubrir el expediente” sino poner pasión en lo que haces, de implicarte e ir más allá.

Todos sabemos que no obtienes los mismos resultados en una tarea si te “metes de lleno” en ella, que si sólo la haces porque hay que hacerla (o que si ni siquiera la haces del todo, que también se ve)

Además, todos tenemos claro que en los últimos tiempos ha habido muchas circunstancias que han afectado a la implicación/motivación de los empleados: Menos seguridad laboral, cambios en el volumen de trabajo y en los resultados, dificultades añadidas por la situación económica, etc…

presentismo

Si sumas a esto que ya había mucha gente que iba al trabajo a “calentar la silla” y a la que la empresa le importaba sólo porque tenía que comer, está claro que hay que hacer algo para mejorar ese compromiso.

 

¿Qué podemos hacer? Gran cantidad de cosas, algunas más fáciles y otras más difíciles. Pero lo que desde luego no debemos hacer es no hacer nada y quedarnos preocupados porque nuestra gente no se implica.

Por ejemplo:

  • Habla con ell@s para ver qué piensan, qué quieren, qué les motivaría.
  • Comunica, informa, comparte… También tus dudas, miedos, reticencias y opiniones (siempre dentro de un límite, por supuesto).
  • Cambia lo que esté en tu mano para que su trabajo sea más fácil o divertido.
  • Infórmales de los objetivos y de lo que se espera de ell@s.
  • Dales Feedback.
  • Preocúpate por sus dificultades.
  • Establece planes de formación y desarrollo, y planes de carrera y de sucesión.
  • Fomenta la colaboración, la interacción y el “buen rollo”.
  • Demuéstrales lo que pueden ganar (y no hablo sólo de dinero)
  • Ayúdales a crecer y a creer.

En definitiva, si cuando tu gente se implica tienes mejores resultados, ¿A qué estás esperando para ayudarles a subir al carro?

implicación

 

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Un poco de azúcar en la píldora

Acabo de leer en RRHH Digital que hoy, 1 de abril, se celebra el Día Internacional de la Diversión en el trabajo…  ¡¡¡Y cuánta falta hace que lo pasemos bien en nuestra tarea diaria!!! ¿Verdad?

mary poppinsAsí que, a raíz de esa noticia y con los días festivos de Semana Santa llamando a la puerta, hoy quiero rescatar algo que escribí hace mucho tiempo, cuando me declaré abiertamente miembro de la generación de Mary Poppins.

Y alguno se preguntará: “¿Y esa cuál es?” No, no es la que se caracterice por tener la facilidad para saltar dentro de un cuadro y evadirse a un mundo de fantasía donde ganar carreras con caballos de tiovivo. Ni tampoco es que comuniquemos los mensajes por medio de canciones (vale, alguno lo hacemos de vez en cuando, pero ese no es el tema)

¿A qué me refiero con eso de la Generación Mary Poppins? A esos que queremos realizar las tareas de una manera totalmente profesional, pero tratando de pasarlo bien y disfrutar en el camino.

Aún hay quien acusa a las nuevas generaciones de no tener “filosofía de esfuerzo”, de querer todo fácil, de que su objetivo es disfrutar… Y yo digo: “A mi también me gusta disfrutar”. Yo quiero pasármelo bien en el trabajo, reírme con mis compañeros, tener momentos distendidos… Es más, creo firmemente (y de hecho está demostrado científicamente) que esos momentos de desconectar, echarse unas risas y liberar tensión, son más que productivos porque nos “recargan las pilas” y nos ayudan a centrarnos mejor, a ser más creativos, a trabajar mejor en equipo, etc.

Además, hacer algo que nos gusta y con lo que disfrutamos va a favorecer que, sea lo que sea lo que hagamos, lo hagamos mejor.

Si tienes una tarea que hacer y eres profesional, seguro que la harás bien. Si añades pasión, harás algo extraordinario. Hacer algo con lo que disfrutas hará que marques la diferencia (estoy convencido de que has conocido a alguien que encaje perfectamente con este punto, ya sea un profesor, un jefe, tu pareja o incluso tú  mismo cuando has hecho algo que te apasiona)

Así pues, yo me apunto a poner “un poco de azúcar en la píldora”, es decir, que asumiendo nuestras obligaciones (tomar esa “píldora”) podemos disfrutar y hacerlo más ameno y divertido, además de poner pasión en lo que hagamos.

diversión en el trabajo

El punto importante de esto es el énfasis que le pone a asumir las responsabilidades, no rehuirlas, pero hacerlas más amenas, más llevaderas y disfrutar lo más posible con ellas.

Otro día hablaré del “Arte de la Felicidad en el trabajo”, pero hoy quisiera poner mi granito de arena para conseguir que el día sea más “glorioso” y que esté “más verde el campo y el cielo más azul”.

Muy buen día a tod@s.